« The Corpse Bride | Inicio | ¿Escandalizadas? »

Octubre 21, 2005

Room Service... again.

Rheims.jpg
Bajas de un taxi. Por suerte el conductor que te ha tocado, no ha sido muy pesado, y te ha dejado maquillarte sin agobiar con los banales comentarios meteorológicos a los que se echa mano cuando no se sabe de que hablar.
Había cierto tráfico y llevas tres minutos de retraso, pero no pasa nada. Las chicas han de hacerse esperar.
Caminas desde el chaflán donde te has bajado hacia un discreto portal a mitad de la manzana. Pasas por delante de un escaparate y fugazmente aprovechas para echar un vistazo a tu reflejo y comprobar que vas perfecta. Llevas una faldita negra, hasta las rodillas, una camisa blanca sexy y ceñida y una americana de corte diplomático. Por supuesto, zapatos negros de salón con tacón de aguja y, lo más importante, calcetines altos, en plan colegiala y un conjuntito de ropa interior de encaje, infalible para subirle la libido a cualquiera.

Discretamente, sacas el papelito del bolso para comprobar el nombre del anónimo amante al que, en unos instantes estarás llevándole a tocar el mismísimo cielo de puro placer. Se llama Andreu. Es la primera vez que lo “haces”, pero en la agencia ya lo conocen de un par de ocasiones, y, por lo tanto, sabes ya lo que le gusta, lo que no, y como sorprenderle. Por suerte, no será un servicio demasiado complicado, por lo visto es un cliente de gustos convencionales aunque el toque de distinción que te va a tocar darle en este servicio, hace que te centres básicamente en el papel a interpretar: el de niñita. Por ese motivo, llevas una carpeta de la UB y un atuendo que recuerda más a una japonesa saliendo del colegio que a una profesional del sexo de alto standing.
De vez en cuando, es divertido hacerse la infantil. Para algunos hombres, la idea de poder acostarse con una nena que a pesar de parecer inexperta y angelical, en la cama, toda esa virginidad, se convierte en pasión y lujuria, no tiene precio. Y bueno, quizá ese tipo de hombre es de aquellos pervertidos que no dudarían en acostarse con una menor de edad, pero al fin y al cabo, para eso estamos nosotras, para hacer esos sueños realidad. Para poner en práctica esas fantasías que de otro modo jamás hubiesen podido conseguir, y es que, a fin de cuentas, y aunque la niña en cuestión sea una verdadera profesional, con diecinueve añitos, todavía se es adolescente.

Al fin llegas a la puerta de entrada. Es discreta, pero igualmente, te aseguras bien de que nadie te vea entrar. La existencia de este tipo de lugares, es un secreto a voces.
Barcelona esta repleta de “moubles” y de apartamentos por horas, que suelen estar llenos, por sorprendente que parezca, a todas horas. Los mediodías, por ejemplo, suele ser la hora punta. Muchos hombres aprovechan ese momento para, en lugar de almorzar, echar rápidamente una canita al aire...

Éste, en concreto, es más un hotel que un apartamento privado, ya que lo que tienen son habitaciones, sencillamente, mientras que, en los otros, sueles encontrar una pequeña cocina con una neverita y quizá un recibidor. Yo personalmente, prefiero más estos segundos, de alguna manera, te sientes más segura, ya que no tienes porque cruzarte con ningún miembro del personal que en un futuro, quizá pueda reconocerte.

Una vez traspasar la puerta de entrada, te encuentras en un pequeño hall rodeado de unas cortinas, tupidas y espesas. Enseguida, un “botones” aparece ante ti, con su pulcro uniforme y unos correctos modales, dándote la bienvenida. Ellos están acostumbradísimos a todo esto, aunque las primeras veces, lo pasaba un poco mal, y rezaba para que imaginaran que venía a liarme con mi amante, con mi feje, con mi novio, con lo que fuera… Todo menos que imaginaran que era prostituta. Me avergonzaba, sobretodo si el cliente no era muy agraciado físicamente, pero bueno, enseguida me acostumbré, y al final hasta agradeces la complicad que se puede desarrollar con el personal de un hotel de estas características.

-Buenos días. Tengo una cita con el Señor Andreu.
-Sí. Acompáñeme por favor.

Le sigo, tal y como me indica, aunque ya conozco bien el camino. Me lleva a una pequeña “sala de espera” privada, donde me siento en una butaca. Una de las normas más estrictas de este tipo de lugares es que los clientes, jamás han de cruzarse entre ellos. De no ser así, perderían toda su clientela, ya que si alguien acude a este tipo de lugares es por tener intimidad y una absoluta discreción.
Incluso, ya en la habitación, cuando llega la hora de “levantar campamento”, es imprescindible llamar antes a recepción para que alguien acuda a buscaros y así, salir del edificio sin peligro. De hecho, muchos de ellos, tienen párking incluido, cosa extremadamente cómoda y también muy discreta, ya que en el garaje unas cortinas suelen separar cada coche, para que no se puedan reconocer los unos a los otros, además de unas telas, enganchadas con imanes que sirven para tapar las matrículas de los vehículos de todos los clientes. Como si del aparcamiento del pentágono se tratara.

Tras unos instantes, tocan a la puerta. Enseguida, te pones en pie y sales de la salita. El mismo "botones" de antes te hace un gesto mientras se encamina hacia el ascensor, en silencio. Mientras subís, compruebas de nuevo el papelito: “Andreu. 600€, 1hora…” Como es costumbre, habrás de cobrarle por anticipado, y acto seguido, llamar a la agencia para informarles de que todo está en orden. Ese es siempre el “protocolo” sagrado.
Durante todo el trayecto, el "botones" va por delante e incluso, por respeto, evita mirarte directamente a la cara y menos a los ojos. Son completamente conscientes de la situación. En cuanto llegáis a la puerta del dormitorio, golpea suavemente la puerta y se retira, dejándote al fin “sola ante el peligro”.

Entonces pones la mejor de tus caritas de niña angelical y buena y enseguida, se abre la puerta. Detrás está Andreu. La persona que va a pagar cien mil pesetas de las antiguas (más taxis y propinas), por disfrutar durante unos instantes de tu cuerpo, de tus artes amatorias, de tu habilidad para derretirlos de placer. Depende como se mire, resulta halagador… Te mira y te sonríe. Su cara de "pez gordo" y sus canas que ya comienzan a asomar, te resultan atractivas… Por lo visto, te espera una velada muy prometedora…

Esto lo escribí en Octubre 21, 2005 08:21 AM

Email este post a:


Tu dirección de email:


Mensaje (sólo si quieres):


Comentarios

Yo una vez acabé en un hotel de esos...

Era un ligue de una noche, estábamos borrachos y yo vivía con mis padres y él con compañeros de piso. Nos enrollamos en la discoteca y no pude evitar dejarme llevar... era muy excitante.
Fue en Madrid, en la zona de moncloa... lo recuerdo tan borroso que no sé si sabría llegar, aunque sí que recuerdo que había una bañera grande con jacuzzi y nos lo pasamos de muerte. Acabamos toda la provisión de la nevera y además tuvieron que traernos más cosas...

Es verdad que, me sentí como si fuera una mujer casada que huía con su amante a escondidas. Era todo tan misterioso que lo volvería a repetir. Lo extraño es que, yo estaba soltera y por lo tanto no tenía nadie a quien engañar... Aún así fue muy divertido y excitante.

Nuria xxx

Escrito por: Nuria at Octubre 21, 2005 11:11 AM

Hombreeeee! Álexxxxxxx!

Por fin de vuelta al ruedo!

Así me gusta!


Albertito

Escrito por: Alberto at Octubre 21, 2005 12:09 PM

Hola Alejandra/Virginia:

He leído tu libro, y me ha encantado. De verdad me encanta la manera que tienes de pensar y de enfrentarte a la vida.
Me ha hecho gracia este texto de tu página web, por el título. Ya sabes porqué.

Un besote

Mabel Torres (Palma de Mallorca)

Escrito por: Mabel at Octubre 21, 2005 01:47 PM

Hola, interesante, muy interesante tu manera de escrbir, además de sugerente. Sólo quería decirte eso.
Me alegro que además te guste Tim Burton.
Cuídate encanto.

Escrito por: Chema at Octubre 22, 2005 03:37 PM

Simplemente uno de los items mas brillantes del blog

Escrito por: Maquiavelo at Octubre 22, 2005 07:07 PM

Room service........Again??????

Escrito por: Mª José (Lavipmadre) at Octubre 22, 2005 09:43 PM

Mª José: Lo de "Again" es porque ya llamé así a un capítulo del libro, y, bueno, me apetecía llamarle así, pero especificando de alguna manera, que es una especie de continuación de la siguiente.

Alejandra Duque

Escrito por: Alejandra Duque at Octubre 23, 2005 04:24 PM

Oido cocina!!!..... Que sepas que no dejas nunca de sorprenderme.

A Kiss for you.

Escrito por: Mª José (Lavipmadre) at Octubre 24, 2005 05:46 PM

Esto me recuerda al ambiente de las pelis de David Lynch o inluso Kubrick...

No deja de fascinarme todo este ambientillo de "venderse" por pasta pura y dura... al mismo tiempo como hombre me fascina esto de "actuar para follar"...

Saludos

Escrito por: Steam Man at Noviembre 7, 2005 08:23 AM

Siempre es bueno complacer a un ser humano aunque ello encierre la mayor de las mentiras, llegar a confundir el amor con el sexo o viceversa, triste pero necesario para mantener las ilusiones de un ser con una cierta madurez, de cualquier forma gracias. Siempre os daré las gracias.

Escrito por: class at Noviembre 12, 2005 07:33 PM

y tan halagador...Es una sensacion que a pesar de repetirse siempre parece nueva... al menos para mi... es como si cada vez fuese la primera... como si cada hombre fuese el primero... como si cada instante fuese unico... a pesar de ser, por necesidad, rutinario. Un beso. Alexandra. A Coruña.

Escrito por: Alex at Noviembre 21, 2005 11:15 PM

me ha gustado mucho tu relato,es la 1º vez que entro en tu glob

Escrito por: enrique at Diciembre 10, 2005 11:59 AM

Me quedo sorprendida al leer tus textos, te expresas de tal manera que haces que me meta dentro de la historia y sea como la prota. Con tal naturalidad... La verdad que estoy dispuesta a comprar el libro. Cuidate!

Escrito por: Monica at Febrero 1, 2006 03:28 AM

Hay que desdramatizar la prostitución. Es cierto que hay personas (más mujeres, claro) que se ven obligadas a ejercerla. Pero también hay otras, las más, que han comenzado -por la razón que sea- y luego no saben o pueden salirse. Lo normal es que no salgan porque se acostumbran (por duro que sea decirlo) a un nivel de ingresos que no tendrían en otro trabajo. Olvidan que el dinero que entra facil se va también con facilidad. De todas formas, todos nos vendemos de una forma u otra. El trabajador vende su tiempo, su dedicación, su profesionalidad, a alguien, a cambio de un dinero. Tristemente, todo es un intercambio. Por eso yo, en lugar de llamarlas prostitutas, las llamo ASESORAS SEXUALES. Aparte de ser un nombre más simpático, siempre se puede aprender algo, no? Lo que no acepto es que se lo hagan con menores contra su voluntad. Porque una mujer adulta tiene más recursos para afrontar la situación, aunque sesa desagradable, pero una menor no (o es mucho más dificil).

Escrito por: Carlos at Marzo 10, 2006 07:21 PM

jodo 600 eurosss por una horaaaaaaaaaaaaa,
si el tio esta bueno....la leche ya no? jaja
lo peor sera si el tio es un babosillo...
un besote......me estoy enganchando, voy del ultimo hsta los anteriores que me quedfaban
muaka

Escrito por: ensalada de chocolate at Agosto 21, 2006 09:48 PM

Hace tiempo que leo tu blog, me encanta! Gracias! Con respecto a este ultimo que nunca lo habia visto... te tengo que decir que yo he probado alguno de estos por barcelona y son realmente buenos! OS RECOMIENDO "LA CASITA BLANCA" siempre he dixo que esto se tiene que visitar ya que solo por la decoracion, es para verla! y ya de paso probar las habitaciones.. jeje.. que tambien tienen su morbo!!
Alejandra no cambies nunca!! me encantas! un saludo y un abrazo enorme!

Escrito por: Lorena at Septiembre 4, 2006 10:03 PM

Querida Lorena:

Vaya! No lo había oído nunca, pero ya que me lo recomiendas, prometo que lo probaré.

A veces una escapadita así con el novio, puede ser muy divertida...

Un besazo!

Alejandra Duque

Escrito por: Alejandra Duque at Septiembre 5, 2006 11:53 PM

Escribe tu comentario




¿Recordarme?