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Junio 13, 2006

¿Por qué odio el fútbol?

odio tanto el futbol.jpg

LO ODIO

LO ODIO

LO ODIO!!!!!!

No puedo evitarlo! ¡Y eso que mi religión no me permite odiar! Pero no puedo evitarlo. Lo siento si hiero a alguien que esté leyendo esto, pero detesto ese maldito deporte.
Lo curioso es que, no detesto al juego en sí, sino a lo que se ha convertido, en una basura. Sí, sé que muchos me criticaréis, pero para mi es una puñetera basura.

Y es superior a mis fuerzas…

Basta con que salga unos segundos el anuncio ese (que es muy chulo, por cierto) de un futbolista que sale con unas alas de ángel enormes y le da una patada a un balón, para que se me crispen los nervios y me ponga de mala leche. Como ya he dicho, técnica y estéticamente el anuncio es genial, sin embargo detesto lo que representa.

Supongo que le tengo tanta manía a esta actividad por el mismo motivo que soy alérgica al “reggaeton” y la prensa del corazón, me da náuseas…. No soporto las cosas que van dirigidas a las masas. No lo soporto.

Quizá, si el fútbol fuera un deporte poco conocido, me caería bien. Quizá, si no dedicaran el 95% de la sección de deportes a este odioso deporte, y hablaran realmente de deportes, de una manera más democrática, no me herviría la sangre cada vez que, haciendo zapping, veo ese puñetero césped verde, con esos huevones corriendo para arriba y para abajo.

Sé que parezco una exagerada pero es así como pienso. No lo soporto, y no lo pienso soportar nunca. Claro que no soy la única… He aquí un claro ejemplo de lo que hablo. Aquí otro. Aquí otro. Y este también!

De todas formas, puestos a elegir, me cae mejor el Mundial que la Liga y compañía. Es algo que me repugna, y además, cada día la sensación va en aumento. Me parece terrible que existan tantos periódicos que básicamente hablan de fútbol y que sean de publicación diaria… claro que, lo que es peor, es que ¡la gente, los compra!

Me parece muy hipócrita, sinceramente. Tanto deporte, tanto deporte, y la mayoría tenéis un culo como un estadio de tanto ver partidos de fútbol, cerveza en mano. Ja! Me gustaría saber cuantos de vosotros, futboleros hinchas, practicáis de verdad el deporte que tanto os gusta… Seguro que no sabéis ni siquiera chutar.

Para algunos, probablemente, el concepto que tenían de mí antes de leer estás líneas, se haya modificado ligeramente, para otros, si es que han leído mis libros, el blog y saben leer entre líneas, esta rotundidad respecto a este tema, no les sorprenderá.

Lo siento si os he decepcionado, culés, merengues, o lo que seáis… Odio el fútbol y siempre lo odiaré.

Claro que, si lo pienso bien, no me importaría que ganara España. De hecho, como yo seguiré detestando este deporte, pase lo que pase, me gustaría que ganara. Básicamente, porque, en todo el país se viviría una atmósfera de triunfo, de alegría y de Unidad Española que, bajo mi punto de vista creo que urgentemente necesitamos… Sobretodo en la Comunidad Autónoma donde habitualmente resido.

En fin. Me despido. Solo quería desahogarme. Solo quería transmitir mi opinión, dado que todos somos libres a expresar lo que sentimos y lo que pensamos. Yo pienso así.
Es tal la rabia que fluye por mis venas cuando oigo la voz del presentador ese que presentaba un programa de deportes en el Plus y que tiene cara de sapo, que, vamos, me muerdo la lengua y me enveneno.

Sin embargo, no impongo mi rechazo a nadie. Ni siquiera en mi casa. Si estoy sola, no lo veo, por supuesto. Ni siquiera miro los anuncios con esta temática. Pero si estoy con gente, o cierro los ojos y me tapo los oídos con las palmas de las manos, tamborileando sobre mi cráneo para no oír absolutamente nada, o directamente, me voy.

Y eso que no me he entretenido hablando de las salvajadas que llegan a hacer en nombre del fútbol, tanto unos como otros.

Llamadme loca, exagerada o histérica, pero esto es lo que opino.

Esto lo escribí el 04:48 PM | Comentarios (41)

Querido Diario

Inauguro esta nueva sección, que, más que una sección es un experimento que me rondaba hace bastante tiempo.
Fiel al espíritu que caracteriza a los "Cuadernos de Bitácora" he decidido volver a escribir a mi "Querido Diario" como solía hacer antaño. Quizá, a simple vista no sea nada nuevo, teniendo es cuenta que, más o menos es lo que he ido haciendo hasta ahora y lo que hacen todos los bloggers en sus Weblogs. Sin embargo, yo lo voy a escribir a mano.

Espero que me entendáis bien, y que me perdonéis si en algún momento, tengo mala letra o me como alguna tilde... pero es que, le quiero dar un carácter informal, escribiendo lo primero que me pase por la cabeza, creando así un diario de verdad. Natural y espontáneo.
Además, los temas de dichos diarios, aunque no tengo ningún patrón a seguir, estarán relacionados con un verdadero auto-análisis... Hablando de mis sueños, de mis sentimientos, patrones de conducta, traumas de la infancia... Vamos, como si hablara con un psiquiatra.

Espero que os divierta. Ahí va el primero!

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Esto lo escribí el 12:15 PM | Comentarios (11)

Junio 12, 2006

Síndrome de la página en blanco

Sí. Lo sé. Es muy típico escudarse en este fenómeno cuando la inspiración no surge ni cuando te atiborras de Berocca y te estrujas el cerebro, a ver si sale algo, pero ¿qué queréis que os diga? Mi estresada vida hace que mi cuaderno de notas se haya convertido en una colección de ideas sueltas y de reflexiones huérfanas que aunque a veces profundas, no me llevan a ningún sitio, y entonces me agobio, me bloqueo, y no puedo ni escribir ni la o con un canuto…

Creo que incluso le estoy cogiendo fobia al panel de control del blog… Vamos, que solo con verlo, sale a flote toda la ansiedad reprimida que me estoy guardando desde el día en que murió David el Gnomo, ya que, me parece que nunca llegue a asumir del todo que la serie se había acabado para siempre. Suerte que al menos, el zorro se echó novia y no se quedó solito del todo…
Jo! Que capítulo más triste, Dios mío… Al día siguiente, cuando entré en el cole y vi a mis amigas, todas nos miramos con la misma expresión desconsolada… y sin decir una palabra, comenzamos el día envueltas en un luto interior por la desaparición de uno de nuestros personajes de los dibujos animados favoritos… Sí. Sé que suena exagerado, pero fue muy triste. Creo que, ese día, mientras cursaba cuarto o quizá quinto de la E.G.B, comencé a comprender que nuestra existencia es finita. Hasta ese momento, la muerte existía, claro, pero de una manera un tanto utópica. Por supuesto, la muerte de aquel entrañable gnomo, no me traumatizó tanto. Supongo que la penita nos duró un par de días, sin embargo creo que nos dimos cuenta de que la vida es corta y hay que disfrutarla… ¿Quién sabe? Quizá fue ese el momento en que mi subconsciente decidió el tipo de vida que unos años después llevaría, quizá, hacía ya tiempo que la suerte estaba echada y no había manera de influir en el camino predestinado… o quizá, el porvenir no exista, sino que lo vamos creando a medida que el transcurrir del tiempo convierte el presente en pasado…

Menudo misterio eh? Anoche, como cada domingo, me dormí, con el mando en la mano, viendo Cuarto Milenio. Al principio este programa, no me caía demasiado bien, pero no he podido evitar aficionarme… Soy una persona que, desde que tiene uso de razón, ha buceado en bibliotecas y en toda clase de libros raros, estudiando, analizando, aprendiendo, descifrando…todo por placer, aunque mi particular búsqueda de “la verdad” se convirtió casi en una obsesión. La Historia Antigua era algo que me apasionaba, por supuesto también la Ciencia, en todas sus vertientes, la Física, la Antropología, las Lenguas Muertas, la Criptología, la Arqueología, la Morfología, la Sociología, y por consiguiente, la Parapsicología.
Por este motivo, el programa de Iker Jímenez, aunque, de vez en cuando, las teorías que presentan están cogidas con pinzas, en general, me gusta, y sobretodo, está despertando cosas en mí que creía olvidadas…

¿Por qué os cuento esto? Pues la verdad, no lo sé. Supongo que cuando reflexiono sobre el sentido de la vida, el origen del Ser Humano, y otras cuestiones trascendentales, me es inevitable pensar en todas esas hipótesis, a veces tan atractivas y excitantes que, aunque descabelladas, las prefiero mil veces antes que aceptar que he salido de una costilla de Adán, claro que… si he de elegir ente este principio y a Darwin… ejem, ejem… creo que me quedo con la costilla…

En fin, amigos. Veo que esta manera de dejarme llevar para combatir la falta de inspiración, da buenos resultados… al menos, ¡acabo de llenar una página del Microsoft Word!

Esto lo escribí el 05:06 PM | Comentarios (6)