« Todo por la belleza | Inicio | JEWELS!!! »
Julio 23, 2006
Y los sueños, sueños son...

21:00
Ya me estaba poniendo los zapatos, sentada en el sofá del salón, cuando
vi en el reloj del Canal Satélite que eran justamente las nueve en punto.
«Bueno, hay tiempo», pensé. Cogí mi agenda, que estaba sobre la
mesa junto al ordenador, para apuntar lo de la convención de Madrid
antes de que se me olvidase. Mientras lo hacía, regresé a la página del
día que nos ocupaba y la encontré prácticamente en blanco. La observé
un instante y decidí apuntar la cita que iba a tener con Antonio
Salas. No imaginaba que ese momento que estaba a punto de llegar y
que yo ya estaba documentando supondría el final definitivo de una
etapa de mi vida, marcando un antes y un después en la historia de
Alejandra Duque.
Me puse el abrigo negro y cogí el bolso, cerciorándome de que todo
estaba en su sitio antes de salir corriendo hacia el ascensor. Encontré
un taxi en la esquina de siempre:
—Plaza Real, por favor.
Instintivamente saqué el espejito para retocarme el maquillaje. Después
de tanto tiempo había adquirido la capacidad de maquillarme en
un taxi de tal forma que hasta podía hacerlo a oscuras sin problemas.
Así que, aunque no necesitaba retocarme nada, me miré a los ojos a
través del espejo durante unos instantes. Trataba de comprobar si mi
mirada exteriorizaba todo lo que había en mi interior, toda esa condensación
de experiencia y de información que me había convertido
en lo que soy ahora.
21:20
Eran las nueve y veinte cuando el taxista me dejaba en la Rambla,
al otro lado de los arcos de la plaza. Hacía tiempo que no pisaba el
centro, y al cruzar por el paseo hasta el umbral de la plaza sentí como
si estuviera en terreno mágico. Acababa de comenzar La sombra del
viento, de Carlos Ruiz Zafón, y al estar ambientada la novela por esos
mismos lares, me daban ganas de pasear por allí sólo para situarme
mejor en el ambiente de la novela.
Llegué al restaurante y no me pareció ver a nadie que pudiera ser
ese enigmático personaje al que estaba a punto de conocer. Me encontraba
bastante nerviosa, aunque trataba de disimularlo. Conocer en
persona a Antonio Salas me parecía más emocionante todavía que verle
la cara al Dr. Mad, el malo de la serie Inspector Gadget, del que nunca
se ven más que los brazos y el gato.
Me llevaron a la mesa que yo había pedido, la de la esquina derecha.
Bueno, más que mesa, cama. Me quité los zapatos, dejándolos en
un rinconcito en el suelo, y me subí al colchón. Me hice un huequito
entre los cojines mientras esperaba. Cada minuto que pasaba, estaba
más nerviosa. Me sentía un poco rara habiéndole contado mi secreto a
alguien a quien no conocía de nada. Por lo que lo había leído, parecía
un buen tipo, pero nunca se sabe… La incertidumbre me estaba matando.
Miré el reloj: eran exactamente las nueve y media. ¡Qué nervios!
Justo en ese momento, una figura ascendía las escaleras lentamente.
Le observé y vi cómo se quedaba parado, justo debajo de la maravillosa
lámpara de araña que adorna este restaurante. «¿Será él? ¿Será
Antonio Salas?», me dije a mí misma, aunque por si acaso, por no meter
la pata, no dije nada ni le hice ninguna señal. Esperé, observándole,
hasta que de repente nuestras miradas se cruzaron y ambos la sostuvimos,
sonriéndonos mutuamente… «Es él, no hay ninguna duda», pensé.
Se acercó lentamente hacía mí mientras yo me incorporaba. No sabía si darle la mano o darle dos besos en las mejillas… No sabía si podía tutearle o si debía llamarle de usted, al fin y al cabo, no estamos hablando de cualquiera, tenía delante al mismísimo Antonio Salas. Esa enigmática persona que tanto ha dado que hablar en los últimos años… Estoy segura de que, si se tratase del presidente del gobierno, por dar un ejemplo, no hubiera estado, ni por asomo, tan nerviosa como lo estaba en ese momento.
Sonriéndome, llegó hasta la mesa, bueno, la cama y me preguntó «¿Alejandra?» y yo, con la voz temblorosa de una adolescente cualquiera que se acaba de topar con su Bisbal de turno le contesté «¿Antonio?».
Nos dimos dos besos. ¿Qué íbamos a hacer? Estamos en España.
Al instante, mientras él se quitaba los zapatos (normas de la casa) y se sentaba, me quedé unos segundos absorta, completamente envuelta en el aroma de su perfume… Era Carolina Herrera for Men. Lo sé porque cada vez que lo detecto en algún transeúnte que me cruzo por la calle, mi sexo se humedece automáticamente…
Aunque parezca mentira, su aspecto era tal y como había imaginado durante todos esos días y todas esas noches que pasé enganchada sus libros, página tras página.
Enseguida, hubo algo en él que me pareció muy sexy. No sabría decirlo a ciencia cierta. Quizá sea el tono de su voz, su manera de narrar interesantísimas historias, su sonrisa, sus bromas, o quizá, la fascinación que en mí había causado la lectura de sus obras. Al mismo tiempo se me antojaba una persona ingenua y vulnerable, como un sabio maestro que está a punto de desvelarte el sentido de la vida…
Supongo que fueron esas contradicciones las que más me atrajeron de él, y supongo también que mi peculiar filosofía sobre la vida, hizo que nuestro encuentro no fuese como lo hubiera sido con cualquier otro ser humano del planeta tierra.
23: 45
Desde el momento en el que Toni entró en el restaurante, el tiempo pasó volando. La estupenda cena que nos sirvieron, transcurrió divinamente, entre conversación profunda y conversación trascendental, hasta el momento en el que le pidió la cuenta al camarero y éste le dijo que ya estaba pagada.
—Cómo? ¿Qué ya está pagada? — Preguntó, con cierto gesto de incredulidad, pensando quizá que podía ser una trampa y que algún nazi peleón le estaba esperando a la puerta del restaurante.
—He sido yo. —Espeté, con una sonrisa picarona y la copita de champagne en la mano. — ¿Qué menos podía hacer por ti que invitarte a cenar?
—Vaya. Muchas gracias. Pero, no tenías por qué. ¿Cuándo lo has hecho?
—Pues cuando fui al baño (cosa que suelo hacer a menudo, por cierto) (me refiero a lo de pagar las cuentas a escondidas, no con lo de ir al baño, que también)
Mientras me observaba, sorprendido por mi iniciativa, pensé para mis adentros… «Je, je! Esto no se lo esperaba. Acabo de meterle un gol. Alejandra 1 - Toni 0 » Cuando acabamos la botella de Champagne, yo ya no era la misma persona que había entrado por esa puerta un par de horas antes. Ahora estaba, no solo flipando en colores, sino que no cabía en mí, dada la cantidad de cosas tan inverosímiles que ambos teníamos en común… vamos, que hasta teníamos el mismo tono del móvil (una melodía completamente atípica, por cierto.)
Como no podía ser de otra forma, y ya que lo teníamos tan a mano, bajamos a tomarnos una última copita a la sala de abajo, que pertenece también al restaurante.
00:20
Sonaba una música electrónica algo movidita aunque agradable. Me dieron ganas de bailar, pero prefería estar prendada a él, absorta en nuestra conversación, escuchando atentamente cada una de sus palabras. Me sentía la mujer más afortunada del mundo, y no solo lo sentía, creo que realmente, lo fui.
Mientras sujetaba mi segunda Caipirinha entre las manos, le miré fijamente a esos enigmáticos ojos de color indeterminado y le pregunté:
-Toni, ¿por qué me contestaste al e-mail?
-Te contesté porque contesto a todos los que recibo.
-Ya, pero, quiero decir ¿por qué creíste mis palabras? ¿por qué nos hemos seguido “carteando” y hablando por Messenger y por qué estás hoy aquí? ¿No has llegado a pensar que podía estar mintiéndote y que en realidad fuese un Skinhead amargado o algo por el estilo?
-Creo que no sé como responderte a esta pregunta. No sé si fue tu manera de expresarte, la espontaneidad de tus respuestas o mi propia intuición, pero desde el primer e-mail me has transmitido sinceridad y algo ha hecho que haya confiado en ti de una manera fuera de lo común, arriesgándome a que fuera una trampa. Claro que en mi interior sabía que estaba haciendo lo correcto.
-Es curioso. Yo tampoco sé exactamente que fue lo que me impulsó a escribirte la primera carta. También me estaba arriesgando a que fueras una invención, un personaje de ficción creado por una editorial, tal como muchos aseguran… jajaja!
-Bueno, si fuera un personaje de ficción, ahora no estaríamos aquí, borrachos de Caipirinhas en un recóndito club barcelonés.
-La mía se me está acabando… ¿Qué tal si continuamos en otro local más animado?
-Hecho! – Me contestó. Y unos instantes después ya estábamos subiendo las escaleras, de regreso a la Plaza Real. Me sentía algo mareada, pero era un mareo alegre… Mis nervios se habían disipado y me encontraba ya en un clima de confianza, pero al mismo tiempo, estaba algo inquieta… No podía olvidar en ningún momento que esta no era una velada cualquiera, estaba junto a alguien que admiraba como a un ídolo y, por si fuera poco, estaba comenzando a experimentar cosas que hacía tiempo que no sentía… Mentiría si dijese que por unos instantes no sentí cierto miedo a lo desconocido, a lo que quizá, y solo si mi destino así lo disponía, estaría a punto de ocurrir…
En el camino hasta Elephant, que, por cierto, está casi en la otra punta de Barcelona, en la Avenida Pedralbes, la conversación fluyó entre nosotros de la misma forma que hacía tiempo que ya nos habíamos acostumbrado. Yo me sentía cada vez más embriagada, pero la sensación era dulce y divertida. Supongo que, al lado de Toni, me sentía protegida.
01: 30
En cuanto nos plantamos frente a la puerta del local, apenas me dieron tiempo a abrir la boca, cuando un amable portero ya nos estaba abriendo la cadenita, invitándonos a pasar por lo que sería la “puerta VIP”. Este golpe de suerte me hizo pensar de nuevo en que me había marcado otro tanto delante de él, ¡y sin premeditarlo! ¿Qué se le va a hacer? Esta es una de las ventajas de ser mujer, estar buena y salir cada fin de semana en Barcelona. “Alejandra 2 – Toni 0 ”
Nos instalamos en unos sofás blancos muy exóticos. Estaba todo abarrotado así que, escogimos el único lugar donde, de aquella manera, podríamos continuar nuestra conversación. Toni se fue a la barra y me dejó unos segundos sola, mientras iba a por un par de cócteles más para continuar la velada. Entonces me dio tiempo a reflexionar un poco… Hasta la fecha, estaba acostumbrada a acostarme con los hombres con los que había salido, justo en la primera cita. Es más… a veces, incluso antes de la primera cita. Y no me refiero a los hábitos de Virginia, ese es otro cantar, me refiero a mí misma, a Alejandra… De hecho, me he enrollado con tíos antes de preguntar siquiera como se llaman…
Sin embargo, en esta ocasión, aunque mi patrón de conducta me empujaba a actuar como el cuerpo me estaba pidiendo, solo con pensar algo así, me sentía como una pervertida… Me avergonzaba solo de pensar que pudiera llegar a pasar algo con Antonio… «Por favor» Me decía a mi misma… «Es imposible que pase algo así» Estaba segura de que no debía dejar que ocurriera nada más allá de la amistad que ya teníamos, entre otras cosas, porque él, conocía mi secreto. Conocía mi doble vida, y realmente era algo a lo que no estaba nada acostumbrada, ¿qué alguien de mi vida real conociera mi vida secreta? ¡Antes muerta que permitir algo así! Además, no solo me perturbaba ese hecho, por mi cabecita también rondaba la idea de que, «claro, si sabe “mi secreto”, puede pensar perfectamente que el sexo para mi es como un deporte más y que estoy dispuesta a practicarlo con cualquiera» y ese pensamiento, básicamente me alertaba de que quizá se fuese a aprovechar de mí. Claro que, bien pensado, también yo me estaría aprovechando de él… Y si no ¿cuantas veces tiene una la oportunidad de flirtear con su escritor favorito? Creo que no muchas, por eso decidí dejarme llevar por el morbo de la peculiar situación.
Cuando Toni volvió con las dos copas en la mano, observándome fijamente mientras se acercaba hasta el sofá, en un segundo deseché todo aquellos “peros” con los que acababa de reflexionar «¡Al diablo!» Pensé «Será lo que Dios quiera.»
Lo que vino a continuación es, a día de hoy, una sucesión de recuerdos borrosos, imágenes, palabras, aromas…
03:00
Sé que cuando estábamos a punto de despedirnos, algo nos empujó el uno contra el otro, haciendo que un magnetismo se adueñara de nuestros cuerpos, éramos dos polos opuestos que no podían evitar atraerse… Por fin sentí como la humedad de su lengua exploraba mi boca mientras me cogía firmemente por la cintura. Mi mano derecha se deslizó hasta su cuello, y mientras mi mano se deleitaba con el tacto de su cabello, me acercó hacia él más todavía, haciendo que nuestros cuerpos, uno contra el otro se desearan mutuamente. Pronto, se acercó hasta mi nuca, y me susurró suavemente «¿Hacemos la última copita en mi hotel?» Y sin dudarlo un instante, le contesté con una sonrisa.
En resumidas cuentas, el marcador acabó igualándose… “Alejandra 4 - Toni 4”.
06:45
El odioso «kikirikí» de mi cibernético móvil retumba estrepitosamente,
sin piedad, entre las paredes de mi habitación, devolviéndome repentinamente
a la realidad desde la profundidad de ese sueño en el que me
encontraba sumida. Al despegar mis párpados y buscar el origen del
molesto ruido, a punto estuve de caer en la tentación de volver a cerrar
los ojos y recrear en mi mente el sueño húmedo y sensual que me
había provocado una gran excitación que todavía estaba presente sobre
mi piel erizada. De alguna manera se trataba de un sueño premonitorio,
que intentaba advertirme —o al menos adelantarme— de lo que quizá
me aguardaba aquella noche…
Esto lo escribí en Julio 23, 2006 02:20 AM
Comentarios
Gracias Alejandra, por este enigmático último capítulo de tu libro... claro que también es anterior al primer capítulo....
Es un poco lio, pero ME GUSTA.
juan
Escrito por: juan at Julio 23, 2006 01:20 PM
Buen final para esta pequeña historia.
Si no fuera por que el principio de este relato es igual que el final de tu libro, no sabría decirte si creérmelo o no. Bueno, queda demostrado que por mucho que hayas vivido, siempre quedarán cosas por vivir, no estoy diciendo que esta sea tu fantasía, ni mucho menos (puesto que no lo se), sólo intentar sacar la parte aleccionadora de estas líneas, bueno, supongo que a mi me gustaría tener un final así... Bueno ¿y a quien no?
Escrito por: Julio at Julio 24, 2006 09:13 AM
Uf, me ha encantado tu relato, Alejandra.
Me ha recordado increíblemente a mi primer encuentro con alguien al que admiraba (y admiro) por lo que escribe; un encuentro que fue tan inesperado como mágico.
Por mi cabeza (y por la suya, lo he sabido después) también pasaron mil peros, y también tuvimos esa última 'copa' en su hotel. A veces, el deseo es tan fuerte que es imposible resistirse... hubiera sido una pena resisitirse... Creo que me hubiera arrepentido toda mi vida.
Gracias por haberme traído esos recuerdos tan dulces.
Escrito por: Maripili at Julio 24, 2006 01:10 PM
SOLO DOS PALABRAS: IM - PRESIONANTE
Escrito por: DANI at Julio 25, 2006 10:40 AM
Llevo ya una deliciosa hora leyendo este insólito blog con el que me encontré de pura casualidad.
Solo quería expresar mi gratitud por hacerme pasar tan buen rato.
Estoy ansioso de leer su libro, señorita Alejandra, aunque mejor deberia decir, sus libros!
Confío en que pueda encontrarlos aquí en mi tierra, en Perú.
Un beso fuerte
Escrito por: Diego at Julio 25, 2006 01:31 PM
vaya,gracias por hacerme ver ese final de otra forma,jeje,ya que hace algunas horas terminé de leer el libro y me kedé un poco rascaillo por como terminó,pro mira que casualidad,que entro y me encuentro con esto.
y yo te digo que cualkier hombre en la situación de toni hubiese hecho lo mismo,pues por como sales en las fotos del libro se puede decir q estas tremenda,tienes para creertelo.
una pregunta guapa.¿no miras tu correo?¿o ya no tienes el señalado en el libro?¿o más bien te es muy dificil tener que contestar a todos los pesaos(incluyendome a mi)?
mil besos belleza,y decirte q me ha gustado mucho tu libro.
Escrito por: diego at Julio 27, 2006 06:37 PM
ooooooooooh!!!! A mi tb me gustaria ser protagonista!!! jajajaja ke arte!! a mi tb me parece un hombre muy interensante, sincero y sexy =) ole x Antonio Salas!!! Estoy deseando q nos deleite con otro nuevo libro.
Muak Alejandra ;)
PD: amo carolina Herrera Man........................................ :)_
Escrito por: Ri at Julio 28, 2006 12:52 AM
Un relato genial Alex. Has creado algo nuevo a partir del último capítulo de tu primer libro, pues esas letras son inconfundibles tras habertelo leido, y le has dado un toque realista.
Los sueños humedos nos asaltan cuando menos lo pensamos y con las situaciones y personas menos esperadas... quien sabe si pudo ser una premonición de lo que te esperaba esa noche o solo el morbo de poner rostro a las palabras de ese gran periodista.
Ese mismo morbo nos recorre a mucho tus lectores, pues no eres solo la seductora y picara virginia, sino la inteligente y romantica Alex y una enigmática mujer.
Recuerdo muy bien lo que decías en tu libro... "¿Como soy? Soy como tu quieras, rubia, morena o pelirroja..." Y a veces me pregunto si caminando por las calles de Barcelona quizás me estoy cruzando contigo sin saberlo... rubia, morena o pelirroja... que más da mientra seás siempre tu.
Petonets maca
P.d.: Me tienes que dar el nombre de ese restaurante, me han dado ganas de probar esos "colchones" y tengo que aprovechar que ha vuelto mi amiga de tierras suizas.
Escrito por: Memnoch at Julio 31, 2006 02:38 AM
Delicioso relato, Alejandra.
Leí tu libro hace ya un tiempo pero, sinceramente, no conocía el blog hasta hace unos pocos días.
Ya llevo leídos unos cuantos artículos tuyos y cada vez me gusta más como eres, como escribes, y sobre todo, como nos transmites tus vivencias.
Ya te he puesto en mi carpeta de "Favoritos" y eso que raramente me gusta tanto algo como para ponerlo ahí! Pero es que, no puedo dejar de leerte. Eres de lo mejor que se puede encontrar en la blogosfera. Sigue así!
LiLiT
Escrito por: LiLiT at Julio 31, 2006 05:34 PM
Ja!
Más quisieras!!
Escrito por: anonimo at Agosto 1, 2006 02:00 AM
Muy bonito el relato. Si es un gancho para que compremos tus libros la verdad es que puede colar, porque te quedas con ganas de mas. Pero por lo que tengo entendio nunca podría haber sido una realidad porque Antonio Salas es gay. O al menos eso es lo que dicen insistentemente en muchas paginas. Sobretodo en su blog no oficial www.antonio-salas.blogspot.com donde dicen que se llama Gabriel Lopez y publican fotos suyas y todos sus libros y peliculas y hasta los reportajes gratis. Asi que espero que el resto de sus libros sean un poco mas creibles. Aun así reconozco que me despiertas curiosidad.
JJaime
Escrito por: Jesus Jaime at Agosto 23, 2006 08:39 PM
Jaime, yo no se si Antonio Salas es Gabriel Lopez o Pepito Perez, me parece muy mal que juegues con eso cuando todos sabemos a lo que se dedica Antonio Salas. Los tios sois asi... no pensais. Felicidades por el relato Alejandra, es genial. Yo lei La Agenda de Virginia hace poquito y me engancho. Este relato es el prologo epílogo perfecto. Ahora voy a meterme con tu ultimo libro y ya te contare.
May
Escrito por: Lectora at Octubre 25, 2006 03:48 AM
Como epílogo el relato puede resultar interesante. Es lo bueno de las palabras, consiguen despertar la imaginación y que cada cual visualice dentro de una misma escena, la realidad con más o menos intensidad.
No obstante, me gustaría decirle a May, que por mucha razón que tenga al mencionar el "peligro" de la profesión de Antonio Salas (y coincido con ella), no es apropiado halagar de forma generalizada al sexo masculino con comentarios infantiles y faltos de un mínimo de cultura como "los tíos sois así... no pensáis".
He leído un ratito el blog... sitio interesante, aunque honestamente... no me creo absolutamente nada de lo que aparece aquí escrito. Incluso dudo que sea la misma autora del libro la que escriba en él. Huele a blog comercial de una editorial con una intensidad notable.
Escrito por: Anónimo at Febrero 15, 2007 06:27 PM
.....oooO...................
....(......)...Oooo........
.....).../. ...(.....).........
.....(_/.......).../..........
.............. (_/.............
... Pase por.. ............
.......... Aqui .............
.....oooO...................
....(......)...Oooo........
.....).../. ...(.....)..........
.....(_/.......).../...........
............... (_/............
...............................
http://www.diario-de-un-infiel.blogspot.com/
Escrito por: Infiel at Marzo 11, 2007 11:32 AM
