Octubre 08, 2007
sexo + miedo
De nuevo, tras mucho tiempo sin decir "esta boca es mía", estoy aquí otra vez!
Muchos me habeis mandado e-mails y comments para saber si me había pasado algo o si pronto iba a volver, y he ido tan "de bólido" que apenas he podido contestar a alguno...
Pues, finalmente, aquí estoy de nuevo.
No sé cuando tendré tiempo (e ideas, lo más importante) como para escribir otro post, pero bueno, al menos, por hoy (a pesar de mi nula inspiración de domingo por la noche, como podéis entrever de mi escueta prosa) ya he cumplido. (Conmigo misma, me refiero. Aunque no me créais hace tiempo que me llevo prometiendo que escribiré cada semana.... Menuda fuerza de Voluntad!) :-)
He decidido ponerme a escribir algo en el blog mientras veía "Cuarto Milenio", el programa de Iker Jiménez, en el que ahora mismo están ahora hablando de Aleister Crowley.
Está siendo un programa realmente interesante, al menos para mi.
Siempre me han gustado estos temas, y desde muy pequeña he sido bastante inquieta y estudiosa de este tipo de corriente de pensamiento.
No hablo en concreto del culto a Satán, ¡en absoluto! sin embargo, sí que he de reconocer que en mi búsqueda, cuando todavía no encontraba respuestas, me impacienté y empecé a "coquetear" con Ouijas y demás.
Me arrepiento de ello, y ahora, no lo repetiría, no obstante, necesitaba respuestas y eso es lo que tenía más "a mano"...
(No obtuve ninguna información fiable ni interesante por este camino, por cierto... es mucho más gratificante, en caso de tener interés por esta Nueva Conciencia, tirar hacia el lado bueno. De hecho es incluso más poderoso.)
Volviendo a Crowley, me enorgullece tener un siniestro amuleto de Satanás que, por lo visto, le perteneció. Bueno en realidad: lo tenía... Hace años que le perdí la pista a aquel "juguete"...
En fin, cambiaré de tema, para pasar a algo más agradable, aunque, en lo que a mi respecta, adoro pasar miedo, por lo que podría estar hablando de ello horas y horas.
De hecho, mi sensación preferida es el miedo, y que por lo tanto, lo más de lo más, sería para mi combinarlo con esa otra sensación que supera a todas las demás: amor-pasión-sexo... en definitiva: un orgasmo.
Me encantaría tener un orgasmo mientras me muero de miedo... no sé en un castillo encantado de Escocia o algo por el estilo.
Debe ser algo alucinante!
Bueno, queridos lectores (los que sigáis ahí y no me hayáis olvidado!) para concluir os dejo con este sugerente video que acabo de subir al YouTube:
Besitos y hasta pronto!!!
Escrito porAlejandra Duque a las 12:52 AM | Comentarios (11)
Febrero 22, 2006
PRIVATE

Las últimas tendencias de telefonía móvil, invadieron Barcelona la semana pasada con aquella feria internacional, 3GSM. Este tipo de eventos, supone la “temporada alta” para todo negocio relacionado con el sexo, y mucho más en Barcelona. Las agencias se preparan para esas fechas, doblando la publicidad en incluso aumentando las “relaciones públicas” encargadas de recibir las llamadas, dado el aluvión de llamadas que se suele esperar.
Esta vez, supongo que habrá sido más de lo mismo: miles de ejecutivos aburridos, muy lejos de sus hogares y con ganas de pasárselo bien. Por mi parte, en esta ocasión, he podido ser testigo de ese despliegue de testosterona internacional y hambrienta, aunque en un contexto muy diferente al que estaba acostumbrada.
¡Una fiesta de una productora erótica! Los cuales, por supuesto, también intentaron aprovechar la ocasión llenando la fiesta de aquellos que si estaban en Barcelona era por negocios.

El lugar era idóneo, aunque un poco alejado del centro, un local llamado Elephant, muy cerca de la Avenida Pedralbes. La música no estaba nada mal. De hecho me sorprendió. Hacía tiempo que no oía música electrónica como Dios manda. Sin embargo, en cuanto entré junto a mis dos amigas y vimos la manera en que todos los hombres que había ahí dentro nos miraban como hambrientos vampiros, comprendí que algo fallaba: No había mujeres!
Habían llenado la discoteca de hombres, habiéndoles “prometido” que encontrarían un público femenino sexy y excitante (aunque fuese pagando) y lo único con lo que se toparon esos pobres ejecutivos era con otros seres de su misma especie. O sea, como si ni siquiera hubiesen salido de la feria!
Por ese motivo, se nos echaban encima de cinco en cinco: alemanes, suecos, franceses, italianos, suizos, daneses, japoneses… Ni que estuviéramos en una partida de Risk.
Fue una pena, me hubiera gustado ver alguna chica PRIVATE. Sin embargo, una fiesta de verdad todavía nos estaba esperando.
El lugar elegido fue el Hotel OMM, de Roselló con Paseo de Gracia, donde “pinchaba” Guillermo Hernáiz, director de la revista Primera Línea, y un gran amigo mío, y donde por fin pudimos bailar tranquilas sin miedo a que ningún pesado malinterpretara nuestros movimientos.
La música nada tenía que ver con la corriente electrónica holandesa que habíamos dejado atrás, sino que era mucho mejor: ¡80’s!
El sonido perfecto para dejarse llevar y impregnarse un poquito de esa nostalgia virtual que teóricamente no debería afectarme ya que en los ochenta yo era una niña. (Acérrima fan de Alaska y su Bola de Cristal, pero una niña, al fin y al cabo)
De repente, un argentino con el pelo rasta, me secuestró, llevándome en brazos a la otra punta de la sala… Cuando me dejó por fin en el suelo, pretendió besarme. Por lo visto imaginaba que con ese numerito tan tonto, ya me había seducido… Y aunque no permití que me tocara ni un pelo, como estaba de buen humor, dejé que me invitara a un Jack Daniels.
El resto de la noche, fue muy divertida, sobretodo cuando entraron los suecos (de la fiesta PRIVATE) que milagrosamente habían sabido llegar a este lugar. Eran muy simpáticos y en agradecimiento al caso que les habíamos hecho nos invitaron al día siguiente a visitar la feria. Por supuesto, nosotras aceptamos:
Al ser el último día, había stands que ya estaban cerrados, sin embargo, lo poco que vimos fue genial, y viendo todo ese despliegue de alta tecnología, no pude evitar recordar aquella cita tan ingeniosa que alguien dijo una vez: "La diferencia entre un hombre y un niño, es el precio de sus juguetes"
Había móviles increíbles, aunque lo que más llamó mi atención fue este pequeño Marshall miniaturizado, que, aunque realmente como manos libres es muy poco práctico ¿no es una monada?

Escrito porAlejandra Duque a las 04:32 PM | Comentarios (6)
Febrero 03, 2005
Aquel Perverso Iniciador
Que suerte estoy teniendo al no haberme despertado con ni una pizca de resaca. Anoche, de nuevo, salí. No es que lo haga cada noche, de verdad, pero estamos en la semana de la moda, y solo pasa dos veces al año.
Esta vez le tocaba el turno a Antonio Miró, que aunque su desfile fue el que el lunes estrenó oficialmente la pasarela, la fiesta fue ayer, en el Otto Zutz. Teóricamente, en toda la discoteca, pero cómo, siempre que voy accedemos por las escaleras directamente al Privé, o a “los altos del Otto” como se suele decir, pues ni me fijé en el resto.
Toda Barcelona estaba ahí arriba. Toni Miró, por supuesto, pululaba por ahí rodeado por su séquito, y media docena de diseñadores más. Las y los modelos, algunos “top” y otros no tanto, aparecían por doquier, atentos a las miradas que en ellos el resto depositaba. En resumen: mucha gente muy guapa y muy bien vestida. Menos mal que en el último momento, decidí ponerme un vestido negro precioso de Cavalli. Con algo inferior, hubiera estado fuera de lugar.
Con el segundo Martini entre manos, bailaba desenfrenadamente con mi mejor amiga, Rebecca al ritmo de un minimal house muy divertido pero muy poco habitual en un lugar como aquel, cuando de repente, me choqué con la persona que menos me esperaba encontrar aquella noche, y que además hacía casi un año que no veía. Se trataba de Laurent. Un “amiguito” con el que en mis idas y venidas a la isla, he llevado a cabo más de una perversión que nunca hubiese llegado a imaginar.
Como muchos de mis primeros amantes, es un amigo de mi padre, y por lo tanto, mucho más mayor que yo, aunque con unas energías bastante envidiables. Lo conozco desde que tengo uso de razón, pero no lo empecé a ver con otros ojos hasta los diecisiete años, donde, a base de ir y venir de la isla, nos fuimos encontrando, casi siempre, tras el crepúsculo, dando así rienda suelta a nuestros impulsos, indiferentes ante lo inusual de nuestra situación. La noche se adueñó de nuestra voluntad, despertando entre ambos una lujuria que nunca antes había visto la luz.
Por supuesto, anoche me estuvo acosando. Entiendo que después de todo lo que vivimos juntos y después de todo el placer que le llegué a dar, aproveche cualquier situación para recrear de nuevo cualquiera de nuestros furtivos encuentros.
Por suerte, me pude desembarazar de él, y huir de la discoteca con mi amiga, ya que, además de que hacía rato que habían pasado las cinco de la madrugada, todo tiene su momento y ese no era, para nada el “momento Laurent”. Junto a él aprendí muchas cosas e incluso amplié mis límites sexuales al descubrir el placer que me podía proporcionar ciertos jueguecitos con personas de mi mismo sexo, pero eso formaba parte del pasado, y por lo tanto, nada me quedaba ya por disfrutar con él.
No me arrepiento de ninguna cosa, por salvaje que esta haya podido ser, en toda mi vida. Si no fuera por ese tipo de “aventuras” creo que me moriría de aburrimiento, y una monótona e insoportable rutina acabaría conmigo definitivamente. Incluso sabiendo que el precio que he tenido que pagar por escoger este insólito camino sea más elevado de lo que jamás hubiera soñado.
Escrito porVirginia a las 12:34 PM | Comentarios (5)
Febrero 02, 2005
Tuesday Night Fever
Anoche salí de marcha. Solo fui a tomar una copita con mis amigas, pero fue muy divertido. Los Martes, la noche barcelonesa es para el “Budha Bar”, en la calle Pau Claris, y cuando cierra, a las tres, la gente acostumbra a ir en tropel al “City Hall”, en Rambla Cataluña, a pesar de que los mismos dueños del “Budha” abrieron este invierno el antiguo “Up & Down” que ahora se llama “The white Pearl” . El local en sí esta bien, pero la cosa no termina de arrancar. La verdad es que este año, para mi gusto, no hay ningún local con carisma, cómo en años anteriores. El “CDLC”, el restaurant-club de Patrick Kluivert, está de capa caída, “Discotêque”, también va bastante flojo y en“Pacha”, por desgracia, el público que lo suele frecuentar últimamente deja mucho que desear.
Debido a que estamos en plena semana de la moda, por la Pasarela Gaudí, anoche estuvo muy animado. El Budha estaba lleno de gente guapa e incluso alguna que otra celebrity asomaba por ahí. Nada más bajar las escaleras y dejar nuestros abrigos en el guardarropía, nos encontramos con un montón de amigos con los que hacía mucho tiempo que no coincidíamos, y nos unimos a ellos para sumergirnos en la noctámbula euforia que se respiraba en el ambiente, al ritmo de un estrambótico hip-hop fusionado que, inexplicablemente, invitaba a bailar.
He oído más de una vez comentarios de la gente acerca de que en el Budha, está lleno de prostitutas de lujo. Por desgracia, cuando sale el tema, me toca disimular y cerrar el pico, pero en momentos así me encantaría dar mi opinión, que, por venir de donde viene, la considero bastante válida para tal menester: En el Budha no hay prostitutas de lujo, y menos “ejerciendo”. Lo que hay es un puñado de los eternos pendones que sonríen a cualquiera a cambio de un cubata, además de las típicas modelos que prácticamente forman parte de la plantilla. (Cada martes les invitan a cenar y a las copas, y así hacen “bonito”).
La gente tiene un concepto muy alejado de la realidad en cuanto a lo que es el mundo del sexo de pago de alto nivel. Piensan que, enfundadas en ropa de leopardo ajustada, van, de bar en bar a la búsqueda de clientes.
Por supuesto, estoy generalizando, y no todos piensan igual. No se puede meter a todo el mundo en el mismo saco, pero he estado presente en tantas conversaciones y debates improvisados que al final me daban ganas de gritar con todas mis fuerzas lo equivocados que estaban todos los implicados al respecto.
Hoy por hoy, creo que he alcanzado un nivel de madurez en ese tema en el que ya no me ruborizo al hablar de ello, aunque, no demasiado tiempo atrás, cuando salía algún reportaje por la televisión, o se colaba en alguna conversación la polémica de las famosas o del problema del Camp Nou, a mi me daban ganas de desintegrarme y desaparecer para siempre de la faz de la tierra. Sentía que al tocar el tema, lo estaban haciendo a propósito para pillarme y, envuelta en paranoias, hasta me temblaba la voz cuando me tocaba hablar a mí.
Por suerte, todo aquello forma parte de una etapa de mi vida que ya ha sido debidamente concluida, y que, aunque en ocasiones resultase traumática, sin esa experiencia, yo, tal y cómo me conozco hoy en día, no existiría.
Al mencionar lo de Gaudí, me ha venido una idea a la cabeza. Por la noche, en una ciudad como esta, todos pertenecemos a una gran pasarela. Nos juzgamos los unos a los otros por la apariencia, siempre pendientes del que dirán y la mayoría, incapaces de imprimir su propia personalidad en la indumentaria, y siempre dejándose llevar por el rebaño, cómo una oveja de tantas. Son muchas las veces que algún conocido ha hecho algún comentario despectivo de la chica despampanante de turno ignorando que la que tiene al lado (es decir, servidora) es, en secreto, más zorra que todas las otras juntas, a pesar de su aspecto inocente y virginal.
¡Ay! Si supierais lo que se escondía detrás de aquella infantil rubia…
Escrito porVirginia a las 06:27 PM | Comentarios (5)
